En un mar de fotos oxidadas, de lágrimas, gritos y vacío.
Encuentro tu mirada perdida, inerte y etérea, buscando en mi lo que antes no encontraba.
Perdiéndose en el oscuro fondo de mi alma.
Ese eco del halo de un pedazo de estatua fraguada, en tiempo grana: cobriza.
Oxidada por efecto de mis lágrimas, de mi llanto.
Que como ola del más profundo océano, azota y pervierte las vetas coloradas.
Que ahora verdosas sufren de nuevo, mirando en otra alma.
Encontrando otra mirada
No hay comentarios:
Publicar un comentario