sábado, 28 de noviembre de 2015

La importancia de tener los pies en la tierra.

Vamos a preguntarnos por un momento si de verdad vamos a hacer justicia a lo que hacemos. A lo que alguien nos ha confiado para que lo llevemos a la vida, para nutrirlo de nuestras emociones, de nuestras ideas y de nuestros anhelos.
Tenemos la presión añadida de mantener un nivel. Un nivel que nos exigimos a nosotros mismos, que nos ponemos nosotros mismos. Todo por no caer ante los demás.
Bajas a la calle y, sin apenas mirar alrededor, te metes en tu mundo extrasensorial, aunque siempre dependiente del sonido.
Menospreciando las cosas que nos rodean fortalecemos nuestras adicciones.
Un cigarro, una canción, un pie detrás del otro.
¿Hasta que punto somos capaces de ceder?
Lo primero por lo segundo, lo segundo por lo tercero.

Un pie detrás de otro.
Una canción detrás de otra.
Un cigarro detrás de otro.

Me consumo en mis recuerdos, empezando por los pies.

No hay comentarios:

Publicar un comentario