El otro día estaba pensando: ¿Por qué no comprar una isla, pequeñita, pero que pueda irse transformando en un pequeño oasis de paz, en medio del mar, donde tenga mi casita y mi barco y me traiga a mis amigos?
Por ese mismo motivo, voy a guardar cada día 2 euritos en un tarro y con ese dinero poder comprarme la isla.
Algún día.
Algún día.
ResponderEliminar